martes, 24 de abril de 2012

CIRQUE DU SOLEIL

                                        Fuente De Creatividad Artística

Elegancia, maestría, valor, coreografía, imaginación, estilo, música, danzas y coloridos. Movimientos exóticos que mezclan las artes marciales con la actuación y el equilibrio extremo. La proeza y la fuerza del hombre entremezclado con la suavidad y la dulzura de una bailarina de ballet. Música Instrumental en vivo, disfraces únicos de fuertes y diversos matices, caretas pintadas con pincel. Toda una gama de talentos humanos que se fusionan para envolver en la magia de las luces y el vértigo, a los millones de espectadores que día a día, en cada lugar del planeta donde se presenta este sin igual evento, llegan para maravillarse ante tanto talento.

Desde su creación en 1984, en Quebec, Canadá, hasta ahora, el Cirque du Soleil ha sido visitado por más de 100 millones de espectadores de todo el mundo. Su personal, compuesto por artistas de todos los campos, alcanza poco más de 5,000 personas, quienes junto al señor Guy Laliberté; fundador de este magno evento, se unen en solidaridad con nuestro planeta en su lucha contra la pobreza extrema, por medio de su fundación One Drop. Organización que provee agua potable y servicios sanitarios a los países en vía de desarrollo.

50 nacionalidades y 25 idiomas diferentes, hacen de esta compañía una fuente de creatividad artística en la cual el idioma del corazón y del amor al arte, une a acróbatas, payasos, malabaristas, bailarines, contorsionistas, músicos, actores, clavadistas, patinadores y todo tipo de profesionales del mundo del entretenimiento en una sola función. Espectáculo en el que nuestra comunidad latina dice presente.

Y es que hoy en día, las risas y miradas de admiración de espectadores de todo el mundo, se centran en dos de los nuestros; Daniel Gutiérrez y Facundo Giménez. Dos talentosos latinos que representan y enorgullecen a nuestra comunidad con su fantástica actuación. Y quienes hoy, conversan en exclusiva para THE LATINO SHOW MAGAZINE.

Daniel Gutiérrez
Es posible volar!

Por segundos, Danny G como cariñosamente lo llaman sus amigos, se sumerge en una profunda meditación; no hay pensamientos, su cuerpo libera grandes cantidades de adrenalina y su memoria muscular ejecuta una rutina de 100 a 110 segundos de movimientos de alta intensidad y asombrosa belleza. Todo, mientras su cuerpo se desplaza por el aire en una danza perfecta y armónica, combinando plasticidad, agilidad, coordinación, fuerza y propulsión en sus acrobacias, saltos y piruetas. Por segundos, desafía la gravedad y los límites del SER humano. Simplemente vuela! ¿Cómo es posible lograrlo?

“Cuando haces lo que te gusta con dedicación y una gran motivación”. Esta es la fórmula mágica de Daniel Gutiérrez, un joven nacido en valencia, Venezuela quien a los 4 años de edad empezó a practicar gimnasia olímpica. Luego, artes marciales y patinaje.

Tenía 11 años cuando vio por televisión el Cirque du Soleil y le dijo a su mami que él quería estar ahí. En aquel entonces, aun siendo un niño, visualizó su objetivo. A los 17 años estudió química industrial y a los 19 emigró a Estados Unidos de América  buscando la realización de su sueño; contando siempre con el amor y el apoyo de su madre, lo hizo realidad.

Llegó a Miami. Trabajó como muchos inmigrantes en restaurantes y un día, se encontró con un grupo de patinadores que le enseñaron que en ese país había una gran oportunidad para hacer de su pasión, una profesión. Motivado por su sueño, fue a una audición en Disney World donde lo aceptaron desde el primer día. Así empezó su rápida carrera. Participó en los Shows de Tarzan e Indiana Jones, lo que le abrió las puertas para estar en el circo más importante del mundo; El circo del Sol (Cirque du Soleil). Con ellos, se le dio la oportunidad de recorrer el mundo y compartir con personas de diversas culturas; de esta experiencia nos comparte la lección mas importante que aprendió: “Me siento muy orgulloso de ser latino. Salí de mi país huyendo de la violencia, buscando oportunidades, pero ahora veo que los problemas de nuestros países no sólo son responsabilidad del gobierno, también lo son de cada persona. Debemos cambiar nuestro comportamiento, cumplir las normas, tener valores, ser pacientes, crear conciencia y seguir expandiéndola. La comunicación humana no solo es verbal. El ejemplo es muy importante porque genera un impacto, hace que otras personas lo imiten, pero lo más importante es tener pensamientos positivos. Se ha demostrado que estos, se pueden comunicar de una mente a otra. Así, se genera la conciencia masiva”. Actualmente reside en la ciudad de Los Ángeles California y su siguiente meta es ser actor para películas en español y doble en escenas peligrosas. “Danni G” es la manifestación del arte; pinta, actúa, es DJ, hace fotografía y videos, practica deportes extremos y se tatúa el cuerpo. Cuando le preguntamos  qué significan los tatuajes, dijo que le encantan, los admira hasta en el cuerpo de una mujer. Para él, algunos son arte, pero luce especialmente imágenes de geometría sagrada; la Flor de la Vida que representa la creación y la conciencia.

El mensaje que Daniel dejaría para cada espectador de su show es: “Sé Fiel a tu pasión, no la olvides. Manifiesta tu arte. Si te gusta cantar: Canta!” dice con una alegre y contagiosa risa este maravilloso acróbata, quien disfruta con intensidad cada instante de su vida gracias a que está siempre conectado con su mente, su cuerpo y su espíritu y a que se mantiene en perfecta armonía con el Universo.


Facundo Giménez
Hacer reír es cosa seria

Ser payaso es un trabajo muy serio. Se necesita personalidad, disciplina artística, perseverancia y una gran preparación.

Siendo hijo de bailarines profesionales, Facundo Giménez estuvo envuelto en el mundo artístico desde muy temprana edad. Sus padres trabajaban en el circo, en Argentina, su tierra natal. Un día cualquiera, cuando contaba con escasos 7 años, en medio de sus jocosas rutinas y a forma de broma, su madre le puso una nariz roja y lo animó a actuar. Desde entonces, han pasado 20 años de caras pintadas donde hacer reír a la gente se convirtió en una profesión, y en su más grande pasión.

En el 2007, en México, donde actualmente vive su familia, fue elegido entre 130 payasos y mimos actores como uno de los cinco personajes principales. Él, representaría por cuatro años consecutivos al payaso Wimpy en el show Wintuck del Cirque du Soleil en el Madison Square Garden, en la ciudad de Nueva York. Una asignación con gran peso de responsabilidad, ya que la alta reputación de este circo le exige tener una calidad inigualable en sus presentaciones.

Con el pasar de los años, Facundo ha desarrollado una intuición actoral. El primer show de cada ciudad es como una prueba. Según el país, la gente se ríe de diferentes cosas y solo un experto como este actor y bailarín profesional, logra estar lo suficientemente atento para percibir la reacción de la gente y hacerle “ajustes” a su presentación. “Cada escenario tiene su propia energía, cada uno es diferente. Siempre analizo cuales son las cosas que tocan a cada público, en cada lugar, y me permito improvisar para hacer de cada show una experiencia única”; dice este divertidísimo joven. “He aprendido a descubrir la llave maestra para conectarme con cada escenario en momentos difíciles y hacer de cada obra la mejor. Y esto, solo se logra con la experiencia”

La historia de cada show se prepara por un periodo de ocho meses, antes de su presentación ante el público. Además de hacer su propio maquillaje, este argentino se entrena físicamente por medio de rigurosas rutinas de ejercicios y una muy sana alimentación. “Cuando los directores del circo saben que eres responsable y aplicado, te respetan. Ellos saben apreciar la disciplina”.

Y como cada ganador, Facundo cree que hay que ser constante y seguir los sueños. No dejar las cosas a medias cuando sabes que puedes llegar lejos. El se siente orgulloso de poner el nombre de los latinos en alto en el mundo artístico del Cirque du Soleil.

“Los latinos siempre estamos más abiertos a reírnos sin sentir vergüenza, somos muy expresivos. Las cunas de espectáculos más grandes del mundo abrazan ahora a nuestra comunidad y nos permiten actuar con los mejores, demostrar nuestros talentos, conectarnos a nuestro arte y hacer cosas en grande. La vida artística puede llegar a ser difícil, como cualquier otro oficio, pero si eres constante y profesional, llegas lejos en cualquier ocupación que elijas”

Entrevista a Facundo Giménez Por Mireya Posada
Entrevista a Daniel Gutiérrez Por Nora Elena Vinasco
LATINO SHOW MAGAZINE