sábado, 29 de septiembre de 2012

LLUVIA DE SOBRES

CELEBRACIÓN O COMPROMISO?

Un matrimonio, un baby shower, el nacimiento de un niño, la compra de una casa, graduaciones, fiestas de cumpleaños y celebraciones religiosas, son ocasiones especiales para reunirnos con nuestros seres queridos y con aquellos amigos con quienes compartimos nuestros triunfos y alegrías. Sin embargo, estas invitaciones se han convertido en un dolor de cabeza para algunos y en un compromiso de muy mal gusto para otros. ¿La razón? la nueva modalidad de la “lluvia de sobres”

Y es que cada vez se acaba más la costumbre de usar la creatividad a la hora de hacer un regalo, pues las cosas hechas con las propias manos como hornear un pastel, tejer un trajecito de bebe en crochet, pintar un cuadro o tomarse el tiempo de arreglar un álbum de fotos de momentos especiales, no están en las listas de regalos que se exigen dentro de la mayoría de invitaciones que se reciben hoy en día.

El afán de “recoger el dinero invertido” en una celebración, ha sacado de contexto el verdadero sentido de compartir esos momentos preciados con familiares y verdaderos amigos. En cuanto a la educación de los niños en el tema, hoy en día, es triste ver que los pequeños se emocionen más pensando en los regalos que recibirán, que en compartir los eventos especiales con sus mejores amigos. Y ni hablar de la presión que viven algunos, quienes a pesar del cariño que sienten por las personas homenajeadas, dejan de asistir a muchos eventos porque no se encuentran en capacidad de cumplir con la “cuota” establecida para estos.

Pero además de la separación entre compartir con los invitados desinteresadamente y esperar de ellos, se rompen reglas de etiqueta cuando se hacen listas de regalos o se pide dinero a la hora de hacer una invitación. La señora Maria Cecilia Sáenz Gomez, directora de Protocolo Empresarial MCS, una organización colombiana especializada en asesoría en protocolo y etiqueta, dice que "sugerir un regalo es un gesto de muy mal gusto, que está fuera de etiqueta y que además, distorsiona el sentido de originalidad y espontaneidad del que regala”.

Las únicas ocasiones en las que las “lluvias de sobres” son aceptables dentro de las reglas de la buena educación y la etiqueta, son en las bodas donde la pareja planea mudarse de la ciudad, o cuando ya han vivido juntos antes de casarse –por razones obvias- Las “listas de regalos” son apropiadas exclusivamente para bodas, siempre y cuando se tengan en cuenta todos los presupuestos de acuerdo al tipo de invitados.

No permitas que tus celebraciones sean un momento embarazoso o de mal gusto para tus invitados. Si no tienes presupuesto para una fiesta, no la hagas. Si tienes poco para compartir, entonces comparte poco, pero permítele a tu gente pensar en ti y expresarte su cariño a su medida, a su capacidad y a su gusto. Verás que cuando muestras aprecio por lo que ellos te ofrecen, el deseo de darte más y mejor o de regalarte lo que tanto quieres, vendrá de forma espontanea para ellos, y muy satisfactoria para ti. 

El valor que tiene la compañía en las ocasiones especiales, no puede medirse por medio de una cuota, ni con una lista de regalos. Permítete el regalo de compartir desinteresadamente y de sentir el gozo de dar sin recibir a cambio.

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Por Mireya Posada
LATINO SHOW MAGAZINE
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